La Lluvia

Antes de comenzar a escribir esto, quiero hacer un análisis personal blogero. Estoy comenzando a escribir muy extensamente. Si les da paja leerlo (si es que alguien lee este blog) porfa dígame si le esta dando paja hacerlo.

Bueno ahora a lo que me llama escribir. A las 8:30 Pm, osea, en 30 minutos más la ropa que fui a dejar en la tarde, para que se lavara en la lavandería que voy de costumbre va a estar lista para retirar. Ok ¿Cuál es el percanse? Se puso a llover y según como lo indica el Cristian (uno de mis co-habitantes del depa) “se puso brígido”. No sé si llamarlo percanse en realidad.

Mi gen nortino sale a relucir en dos oportunidades en esta región 1) cuando comienzan a caer las hojas secas en la calle y no puedo evitar ir saltando de una en una hasta pisarlas y sentir el sonido que emiten, que, por cierto, es la raja. Y en segundo lugar: la lluvia, es extremadamente orgásmico el salir a caminar y ver todo mojado, mojarte tú, ver calles llenas de agua y que sea GRATIS. En antofa siempre te estan diciendo que no debes jugar con agua, olvídate de hacer una guerra en tu casa o dejar el agua corriendo en el baño. Acá por el contrario, el agua cae desde el cielo, solo para mojar todo y el juego es tratar de no mojarte o si eres como yo, el que se moja más gana :P.

Upps!! se me hizo tarde, no me quedará otra que salir a mojarme, perdón, ir a buscar la ropa 🙂

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