El té y la (el) azúcar.

Sí, en muchas cosas puedo ser maníatico y en otras muuuuy relajado. Esta vez hablaré sobre una manía. El té.

No me acuerdo si ya hablé sobre el té en el Blog (en realidad lo buscaría pero me da una paaaaaajaaaaa enorme) el asunto es que me gusta mucho el té. A veces siento la necesidad de tomarme uno de manera rápida y sin sentir el verdadero sabor de éste, solo quiero que entre en mi cuerpo y ya está. Otras quiero tomarlo lentamente mientras leo algo o veo la tele. A veces incluso me enojo con él y lo dejo a medio tomar.

Y eso no es todo, el té debe ser tomado en mi tazón especial de 1 litro. Sí, un litro. Hay días que me tomo 3 té. Imaginen la cantidad de veces que voy al baño y si hace frío peor aún.

Pero no solo de la taza vive el seba. También del (de la) azúcar (eso sí que me acuerdo que lo escribí alguna vez y como es más interesante busqué el link.. si te interesa click ACA). Cuando tomo té debe siempre tener 3 cucharones de azúcar. Si tomo la mitad del tazón deben ser 3 cucharadas más chicas y así proporcional a la cantidad de té. Pero siempre 3.

Parece que volví un poco mas problemático el té. Y tan simple que se veía.

Nos leemos pronto 😀

Las manos y mis bolsillos

Lo más normal en este momento sería escribir una entrada con toda la wea que siento interiormente, pero NO. Hablaré sobre mis manos y mis bolsillos.

Hace como dos semanas sin querer queriendo y creo que caminando junto a alguien en una dirección que no recuerdo en una parte de la ciudad que tampoco presté atención, caché que siempre al menos ando con una mano en el bolsillo.

Y no es de posero, no es de frío, no es de nada. Sólo lo hago.

Acá una foto de dos de las 3 posibles formas que tengo de guardar mis manos en los bolsillos de mis pantalones. SON FOTOS ESPONTÁNEAS, NUNCA PENSÉ EN QUE FUERAN PARA EL BLOG Y ESTA ENTRADA.

La forma en general es la que ven en las fotos, cuatro dedos dentro y el pulgar afuera. Una hipótesis que surgió a medida que escribía esta entrada es que, como no ocupo billetera o weas pa guardar mi carné, pase escolar, tarjeta, plata, ETC y lo echo todo en los bolsillos, fue la manera natural que me practiqué para “evadir” un supuesto robo.

En fin, no se porque lo hago, pero lo hago. No me molesta para nada, es más, ahora que lo pienso es como parte de mi (L) y la rudeza del pulgar me da un +36% de estilo.

Saludos, nos leemos por ahí.