Nosoydeaca #14

Había olvidado esta historia, creo que es parte de crecer. Hoy no me impactaría tanto algo así.. Puta vida.

De un segundo a otro. (20 de noviembre 2009)

Hola gente lectora, quiero compartir con ustedes algo que me ocurrió ayer, camino a mi casa en santiago. Advierto que será una entrada larga y “reflexiva”.

A eso de las 8:30 pm, iba junto a mi mamá y mi hermano menor en el auto por avenida irarrázabal, más específicamente en la plaza ñuñoa. Estabamos parados en el semáforo en rojo y mi vieja era la que conducía.

En un momento determinado, vemos que mucha gente comienza a mirar en orientación a la cordillera y, junto con eso, un grupo de cabros curriendo detrás de otro dos. Claramente se notaba que uno escapaba del otro. Todos estos “corredores” no aparentaban tener más de 15-16 años.

La luz verde se prende y mi vieja comienza a avanzar. De rrepente el tránsito se para, pues, los dos cabros que se habían separado del grupo de corredores se ponen en medio de la calle. En un momento de descuido, el perseguidor toma del polerón al perseguido y con un palo que facilmente podría haber sido del mismo tamaño de un bate de béisbol (no era uno, pero para que tengan una referencia) le pega 2 golpes (el auto de adelante de nosotros no me permitió ver donde le pegó). Luego de los golpes vemos como el chico golpeado cae al suelo y que el golpeador le da un último golpe en el lugar. Acto seguido sale corriendo.

En una de mis tantas divagaciones por la vida, siempre pensé que hacer en momentos que se necesitara llamar a carabineros por alguna emergencia y también entrenaba que decir o hacer cuando los llame. A penas vi que el chico cayó al suelo y que luego del tercer golpe sus piernas dieron un salto difícil de describir, tomé el celular y marqué el 133.

Carabineros me respondió en menos de 5 segundos. Me piden que le explique que sucede. Les digo que acaban de pegarle a un joven con algo que no se muy bien qué es 3 golpes en plena calle, que estamos en plaza ñuñoa, en avenida irarrázabal al frente de un restorant llamado “la italiana”. La carabinero me pregunta si el tipo está muerto y si sangra. (cabe decir que mientras hablo con carabineros, luego de estar algunos segundos el chico solo tirado en el pavimento, llegaron todos los “corredores” donde estaba él y lo trataban de hacer reaccionar, otro por su lado hizo que los autos que venía por la pista del accidentado comenzara a cambiarse a la otra y que siguieran su recorrido). Vuelvo al relato. Me pregunta si el chico sangra, como no lo veía porque aún no pasabamos por su lado y aún un auto tapaba, le respondo que desde la distancia que estoy no puedo responderle, pero por la manera en que movió las piernas y como cayó al suelo, debe ser grave. Dicho esto, mi vieja logra pasar a la otra pista y tengo una panorámica inmejorable de lo sucedido – siempre con el carabineros al teléfono- “No, el niño no está sangrando, no reacciona a nada, desde acá se ve como desmayado pero sus piernas, cuellos y brazos no reaccionan”. Carabineros me menciona que una patrulla va en camino pero que por ser una emergencia de alguien accidentado tengo que llamar al 131. Carabineros me corta y yo procedo a llamar al número mencionado. No contestaron en 10 minutos. Nisiquiera sonaba como ocupado, era el timbre de espera que no paraba de sonar y nadie contestaba. Dejé de llamar luego de eso, concluí que si carabineros iba en camino y, con los pocos antecedentes que dí, puede ser que esté todo sobre ruedas y alcancen llegar para ver al cabro y lo que realmente le pasó.

Llegamos a mi casa que queda a pocos minutos de plaza ñuñoa, mi vieja gritaba, estaba desesperada.. nunca había visto una pelea de tales magnitudes, creo que yo tampoco, pero actué super frío y creo haber hecho lo correcto. Mi hermano menor estaba impactado, pero a menor nivel.

Algunas reflexiones en torno a esto:

Es probable que ninguno de los dos jóvenes fueran de los pastos buenos y que haya sido un arreglo de cuentas entre fuerzas antagonistas, también está la posibilidad que haya sido una mera víctima inocente o quién sabe.. Pero yo pienso en la mamá o familia de ese niño. Esperando que regrese a casa como todos los días, recibirá una noticia grave.

Otra reflexión es a la capacidad violenta de la gente de hoy, es que quedé impactado de ver a dos pendejos de no más de 16 años envueltos en algo así, tanto víctima como victimario rondaban esa edad. Me deja pal pico que las cosas las tengan que arreglar de esa manera y que de un segundo a otro y, esto es mera especulación, uno se haya convertido en asesino y otro en asesinado.

Esperemos que el agredido no haya muerto, pero como lo vi caer, sus movimientos de piernas y cuando pude verlo de frente, lo dudo. Esperemos que su familia esté bien y esperemos que no haya una seguida de violencia a causa de lo que vi.

Otra reflexión, doble en este caso, es sobre el accionar de carabineros y el 131. Carabineros se portó excelente, respondieron de manera casi automática al llamado, me hicieron las preguntas concretas cortas y fáciles de comprender a la primera para armar el contexto de la situación, eficientemente me dijeron que iba una patrulla al lugar y me dieron instrucciones para los pasos siguientes. La otra cara de la moneda fue el 131, no contestaron nunca. Me aburrí de llamar. Nisiquiera era que estuviera ocupada la línea. Sólo no contestaron. Una pena.

Ojalá nadie de mi familia ni mis conocidos, estén envueltos en algo así, de un segundo a otro el joven quizás perdió la vida. Somos tan ínfimos, tan débiles, al fin y al cabo somos otro animal más. Saludos, espero volver con una mejor historia la próxima vez.

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